Nos tomamos el tiempo de conocer a cada cliente y su visión para el proyecto, y la combinamos con nuestra experiencia. Consideramos el sitio, el ambiente, la topografía, el tipo de suelo, el drenaje, la vegetación existente y cómo se va a usar el espacio.
A partir de ahí armamos un diseño a medida que respeta el entorno, es estéticamente coherente y suma valor real a la propiedad. Elegimos plantas de bajo consumo de agua que favorecen la biodiversidad, evitamos materiales tóxicos y buscamos que el jardín pida el mínimo mantenimiento posible en el largo plazo.
Proceso de diseño
Nuestro objetivo es acompañarte en todas las etapas del proceso, desde la consulta inicial hasta la construcción final y el mantenimiento del jardín.
Una charla, sin compromiso, de alrededor de una hora. Nos contás cómo usás hoy tu exterior y cómo te gustaría vivirlo.
Relevamos el terreno y armamos un diseño completo del espacio: distribución, materiales y plantas. Esta etapa tiene dos instancias:
Costo claro, por etapas si hace falta. Lo que se acuerda acá es lo que se paga.
Revisamos el diseño juntos y lo ajustamos según tu devolución, antes de pasar a obra.
Planos técnicos que el equipo de construcción usa para ejecutar exactamente lo que se diseñó.
Después del diseño
Una vez aprobado el diseño, nuestro equipo se encarga de la construcción completa. Trabajamos proyectos residenciales y comerciales, con una amplia gama de soluciones constructivas, entre ellas:
Cuidamos el detalle en cada etapa de la construcción, para que el diseño que armamos juntos se vea igual de bien cinco años después de entregado.
Conocé cómo construimos →Si tenés un proyecto residencial o comercial para conversar, escribinos. Nos encantaría contarte qué podemos aportarle a tu propiedad.
Contactanos para agendar una reunión de consulta.